“La vida es una crisis  permanente… el caos es el lugar de donde emergemos…”; son  estas palabras de Jorge Carvajal en el Teatro Lido (Medellín), lo que mejor describe mi experiencia personal, no sólo en las Caravanas de Sanación,  sino en la Caravana de mi vida. Porque pude comprender en ese instante que del caos surge un nuevo orden, y que es a través de los conflictos, muchas veces necesarios, que el ser revela su esencia.  Aún hoy, siento agitarse mi corazón y la humedad en mis ojos, al evocar los momentos transcurridos en la Caravana de Sanación Colombia 2009, cuyo significado profundo, mágico y de aprendizaje es difícil de volcarlas en palabras.

 

Llegó a la Caravana, Pilar, el adulto que tenía que sanar a la niña que mora interiormente, esa  niña que sintió la voz arrulladora de Papá en la voz melodiosa e inspirada de Jorge Carvajal en su discurso de apertura en el Teatro Lido. La niña-mujer que se  reconcilió con la imagen de Papá y Mamá en el Cerro Nutibara, con la guía amorosa de Luz Ángela. La niña- mujer que se re-conoció  reconcilió con su propia imagen a la orilla del mar y bajo el sol esplendoroso de Cartagena.

 

Mi gratitud infinita a los niños de Hogares Claret  y Fundamor, ellos son mis maestros.  Con ellos comprendí y aprendí  que nosotros sólo somos canales de ese amor universal que alimenta la fe y la esperanza. Que dentro de la sinfonía de la vida, cada quien aporta su propia nota musical, única, irrepetible e irremplazable; porque nadie sobra, todos somos necesarios y también nuestras experiencias de vida, malas y buenas, son necesarias.

 

Con ellos comprendimos que aún podemos ser humanos, porque reconocimos en ellos parte de nosotros mismos; reconocimos en su dolor, nuestro dolor; y sanamos, ellos y nosotros; a través de los silencios, las miradas cómplices, en la risa juguetona e inocente, en las lágrimas que limpiaron nuestros corazones. Renaciendo al amor, a la esperanza, a la alegría y voluntad de vivir, en esa mágica danza del dar y recibir.

 

Esa magia ceremonial que se vivió en toda la Caravana, nos recuerda la unión de pasado, presente y futuro, como un hilo indisoluble de la vida; que nuestro pasado cobre sentido en el presente y sea lección aprendida para el futuro. El espíritu de la vida somos nosotros, son nuestros ancestros y son las nuevas generaciones. Somos Uno, somos esa humanidad que va dejando a cada paso la huella de la propia vida.

 

Que juntos y desde nos encontremos, podamos sentir ese nuevo latir en nuestros corazones, y que seamos capaces de transmitir esa corriente  del amor que fluye en todo,   a nuestros amigos, familiares y quien lo necesite, ya que la Caravana de la vida, es un movimiento de amor, de esperanza, de hermandad que debe estar en el corazón de todos los seres humanos.

 

BUSCA EN TI,

Y ENCUENTRA ESE AMOR SABIO

QUE ESTA ESPERANDO PARA DAR.

MIRA DENTRO DE TI,

Y ENCUENTRA LO MEJOR QUE SE PUEDE DAR,

EL PROPIO SER.

 

PILAR CONTRERAS