DIA DEL PADRE
Isabella Di Carlo
Algo en ti te impulsa a buscar
y porque eres hombre tu búsqueda es muchas veces la
persecución sin tregua del éxito profesional. Todos
buscamos, porque todos estamos incompletos. La
búsqueda es en sí misma vida. Vinimos a
completarnos. De joven creíste que te completaría el
placer, bebiste de su copa y aprendiste que no sacia
la sed.
Sólo bebiendo del amor puede la
sed permanente aplacarse, porque sólo el amor
permite que al negarnos nos afirmemos, al
disolvernos nos realicemos, al perdernos nos
encontremos. En el amor conectarse a otro es
conectarse a sí mismo y a todo. Lo presentiste y
tuviste la fe suficiente para abrirte, ella llegó.
En ella todas y mucho más.
Venciste el miedo y queriendo como quieren los
valientes en la renuncia a lo múltiple ganaste la
riqueza de lo íntimo, lo profundo. En ella, con
ella, gracias a ella, tu propio femenino floreció y
te encontraste con aspectos de ti que ignorabas por
completo. Danzaron.
Todo logro lleva al anhelo de
un logro mayor.
Imparable, magnético, todo amor
lleva a más amor…
fuiste padre.
Suponías que amabas, ahora
amas.
Creías ser, ahora tienes la
humildad del que aprende todos los días.
Imaginabas cuanto le darías y
lloras por lo que recibes a diario.
Eres padre.
Padre todo hombre que abriendo
de par en par el corazón, se haya dejado fecundar
por la ternura de lo femenino y haya sido bautizado
con inocencia de la infancia, tenga hijos o no.
Hijos los hijos, hijos los niños del mundo.
Paternidad el amor a la esposa y el cuidado de la
familia; paternidad todo movimiento de afirmar al
Padre, en cada acción que encarna lo bueno, lo
verdadero, lo justo.
Paternidad infinitos caminos
¿cuál el tuyo?
En todos nosotros y en cada
hombre se articulan múltiples voces, y más de un
grito callado, más de una herida sangra aún en el
pasado. El abuelo violento, el padre que no estuvo,
el amor que no pudo ser… Nuestros hijos son la
sagrada oportunidad de sanar ese pasado si les
abrimos de verdad el corazón, pues abrirlo a
ellos es abrirlo al amor. Vinimos a
completarnos y nadie nos completa como ellos, su
alma nos elige desde confines que no imaginamos; no
son hijos de nuestro cuerpo.
Nada de lo que ocurre con
nuestros hijos es casual, si hay dificultades padre,
ni por un segundo culpes a nadie; no repitas ningún
patrón de conducta viejo, mira dentro, dentro y
busca en el silencio de tu ser la solución,
descongela esa parte de tu corazón que necesita
renacer, hazlo sin demora, hazlo antes de que el
pasado se siembre en ellos.
Que el día del padre sea el día
de la verdadera hombría, la que se abre a lo
femenino, la que admite la vulnerabilidad, la
hombría del que ha aprendido que no hacen falta
corazas, apariencias, ni éxitos externos, que la
riqueza son cofres llenos de caricias y confianza.
Que todos nuestros hombres,
desde el hijo adolescente que sueña su primer beso,
al periodista, el político, el empresario, sientan
que hombría no es frialdad, ni distancia, ni mucho
menos violencia. Hombría no es conquistar el poder
por el poder, es estar al servicio de la vida.
Que tus hijos te completen.
Feliz día padre.