5/1/2006
GRIPE AVIAR Y VIDA EN LAS GRANJAS
La gripe aviar ya ha movido mucho dinero, preocupaciones y miedos.
No obstante, al margen de epidemias, la carne que comemos es de animales que no ven la luz del sol, respiran aire limpio, ni pisan la tierra en toda su vida. Viven apretados y comen piensos compuestos, no sabemos bien de qué. No son acertados los mensajes que apuntan a la salud del cuerpo físico como la panacea, ni los fanatismos con las dietas, sin embargo un correcto cuidado del cuerpo físico, si es deseable, y por tanto colocar el tema de nuestra alimentación en su justo lugar es oportuno.
Son responsables del actual estado de las cosas sanidad, el gobierno, los granjeros, los ciudadanos, la ambición humana, que busca el mejor precio, sin pensar a costa de que.
Nos preocupa esa gripe, pero no todo lo que contienen la carne y los alimentos de todos los días. En nuestro cuerpo están las medicinas y el dolor de esos animales que comemos. Y las hormonas para que crezcan rápido. Y los líquidos para conservar, tensar o dar color...
No se si la gripe aviar llegará o no, pero todo eso ya está aquí.
Los animales enfermos van rápido al matadero, porque nadie quiere perder su importe. Y nuestros sistemas inmunes se atrofian. Nos enfermamos de depresión y falta de sentido. Y de comer cosas que no son lo que parecen ser. Y de vivir vidas que no nos satisfacen.
Ni se nos ocurre pensar que todo está relacionado, y que toda la vida en el planeta, forma parte de una cadena sutilmente entrelazada entre sí.
En lugar de temer epidemias, vivamos vidas responsables y comprometidas que no maltraten a otras vidas.
Y no olvidemos que muchas de esas epidemias no son reales y otras, son provocadas por intereses farmacéuticos, políticos...
No obstante todo eso, somos afortunados, podemos mejorar, y trabajar todos los días por un mundo más digno.
María Hoyo Sequí
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